Creemos que todo lo que somos y tenemos proviene de Dios. La vida, el tiempo, las oportunidades, los talentos, los recursos materiales y la creación misma son dones que Él nos confía para administrarlos con fidelidad. Creemos que la mayordomía cristiana no se limita al dinero, sino que abarca toda la vida. Somos responsables delante de Dios por la forma en que usamos nuestras capacidades, nuestras posesiones, nuestro cuerpo, nuestro tiempo y nuestra influencia.
También creemos que reconocemos a Dios como dueño de todo mediante el servicio fiel, la ayuda al prójimo, la devolución del diezmo y las ofrendas. Estos recursos sostienen la predicación del evangelio, el desarrollo de la iglesia y el cumplimiento de la misión. La mayordomía nos ayuda a vencer el egoísmo, crecer en generosidad y participar con gozo en la obra de Dios.
Base bíblica: Génesis 1:26-28; Génesis 2:15; 1 Crónicas 29:14; Hageo 1:3-11; Malaquías 3:8-12; Mateo 23:23; Romanos 15:26-27; 1 Corintios 9:9-14; 2 Corintios 8:1-15; 2 Corintios 9:7.