Creemos que, por su muerte en la cruz, Jesús venció a las fuerzas del mal y nos ofrece libertad, paz y seguridad en su amor. La vida cristiana no termina cuando aceptamos a Cristo; comienza un proceso de crecimiento espiritual en el que aprendemos a vivir cada día más cerca de Él.
Creemos que el Espíritu Santo habita en nosotros y nos capacita para vencer el temor, dejar atrás la vida pasada y caminar en una nueva libertad. En Cristo ya no vivimos dominados por la culpa, la oscuridad espiritual o el poder del mal, sino sostenidos por su gracia.
También creemos que crecemos en Cristo por medio de la oración, el estudio de la Biblia, la adoración, la alabanza, la comunión con otros creyentes y la participación en la misión de la iglesia. Este crecimiento se refleja en una vida de servicio, compasión y testimonio.
Creemos que Cristo transforma cada área de nuestra vida y convierte nuestras tareas diarias en oportunidades para honrar a Dios y servir a los demás.
Base bíblica: 1 Crónicas 29:11; Salmo 1:1-2; Salmo 23:4; Salmo 77:11-12; Mateo 20:25-28; Mateo 25:31-46; Lucas 10:17-20; Juan 20:21; Romanos 8:38-39; 2 Corintios 3:17-18; Gálatas 5:22-25; Efesios 5:19-20; Efesios 6:12-18; Filipenses 3:7-14; Colosenses 1:13-14; Colosenses 2:6,14-15; 1 Tesalonicenses 5:16-18,23; Hebreos 10:25; Santiago 1:27; 2 Pedro 2:9; 2 Pedro 3:18; 1 Juan 4:4.